Abonos esenciales para el olivo

Abonos esenciales para el olivo

El cultivo del olivar está íntimamente vinculado con la cultura mediterránea. Su principal aprovechamiento es el aceite que se extrae de sus frutos, la aceituna. Considerado como la mejor grasa para la dieta humana debido a su composición de ácidos grasos. También se consume la aceituna directamente, después de distintos aderezos. Para conseguir exprimir al máximo la producción del olivar y el rendimiento graso, hay que utilizar tratamientos de abonos que son esenciales para el olivo, siempre se debe hacer en la época correcta.

Antes de aplicar cualquier método de fertilización en nuestro olivar, se debe comprobar las propiedades físicas del suelo (textura, permeabilidad del suelo, etc.), así como los niveles de nutrientes existentes. Estas cifras influyen en otras variables que finalmente afectan el rendimiento. Por tanto, es útil conocerlos para tratar la falta o exceso de algún nutriente y evitar la tensión de los árboles.

Necesidades nutricionales

Las necesidades responden a la cantidad de elementos nutritivos que el olivo consume a lo largo de su ciclo vegetativo. En estas necesidades están incluidos los requerimientos necesarios para producir la cosecha, desarrollar los nuevos órganos vegetativos, y para el crecimiento de órganos viejos permanentes.

Kg / 1.000 Kg producidos:

N: 15-20

P2O5 : 4-5

K2O: 20-25

Nitrógeno

  • Elemento más importante en la fertilización del olivo.
  • Acelera la actividad vegetativa y el desarrollo de la planta.
  • Aumenta la capacidad de asimilación de otros elementos.
  • Influye más que el resto de elementos en la producción.

Síntomas de deficiencia: Raquitismo, entrenudos cortos, las hojas quedan pequeñas, deformadas y a veces aparecen clorosis difusas. Puede afectar al desarrollo del ovario.

Fósforo

  • Forma parte de compuestos que intervienen en muchos procesos bioquímicos que tienen lugar en la planta.
  • Acelera la maduración y mejora la floración y el cuajado.
  • Importante el aporte en suelos calizos.

Síntomas de deficiencia: Disminución del desarrollo de las hojas y aparición de zonas de color verde más claro en el borde de estas. Pueden aparecer manchas necróticas en los ápices.

Potasio

  • Desempeña una labor importante en el transporte de los azúcares, en la transpiración y en numerosos procesos bioquímicos.
  • Aumenta la resistencia del árbol a las heladas y las enfermedades criptogámicas.
  • Mejora el tamaño y la calidad de los frutos.
  • Las deficiencias de potasio son difíciles de corregir y por ello es importante mantener una adecuada concentración de este elemento.

Síntomas de deficiencia: Reducción del crecimiento vegetativo. Disminuye el tamaño de las hojas y aparece una zona de color atabacado en el ápice.

Calcio

  • Mejora el desarrollo del sistema radicular.
  • Es importante el aporte de este elemento puesto que los suelos calizos se presenta en formas insolubles.

Síntomas de deficiencia: Intensa clorosis en las hojas. Disminución del sistema radicular. Si la carencia es muy acusada las partes terminales adquieren consistencia gelatinosa.

Micronutrientes

Los micronutrientes más importantes en el cultivo del olivo son:

  • Boro: mejora la calidad de los frutos, cuando existe un déficit aparece una mancha como una quemadura en la parte apical y pueden aparecer deformaciones.
  • Hierro: incrementa el nivel de clorofila y por tanto la calidad y el rendimiento graso de la aceituna. Es necesario para la activación de las encimas y mejora la asimilación del fósforo, sobre todo en suelos calizos.
  • Zinc: favorece el crecimiento vegetativo. La carencia de este microelemento provoca la aparición de manchas amarillas, la detención del crecimiento de los brotes y el acortamiento de los nudos dando lugar a la formación de rosetas.

También destacan dentro de los micronutrientes el cobre y el manganeso.

Recomendaciones de abonos

Dados los diversos escenarios en los que se cultiva el olivo y los diferentes sistemas de aplicación de los nutrientes, se van a indicar las recomendaciones para cada uno de ellos.

Abono del olivar de secano

La forma tradicional en la que se aplica el abono al olivo de secano es su suministro directamente al suelo, cerca de las raíces absorbentes. Lo más común es aplicar el abono sólido con abonadoras centrífugas por la superficie del olivar y a continuación, enterrarlo con una labor. También es posible realizar un abonado foliar, por medio de cubas y aprovechando el tratamiento fitosanitario.

El abonado del olivar de secano es recomendable al final del invierno y mediante fertilizantes granulados. Este tipo de abono se degrada de forma progresiva a partir de la humedad ambiente o de las lluvias, liberando así los nutrientes que lo componen. Dependiendo de la diversidad de la producción y de las variables climáticas, se puede elegir entre abonos nitrogenados para áreas poco productivas u optar por abonos líquidos para olivos.

Abonado del olivo mediante fertirrigación

Un correcto abonado del olivo debe optimizar la aplicación de fertilizantes, tratando de evitar los efectos negativos de su exceso. Para ello, se deben tener en cuenta la capacidad productiva del olivo, la disponibilidad de agua, la fertilidad del suelo y el estado nutritivo de la planta.

La fertirrigación es una de las técnicas de fertilización más idóneas, ya que los nutrientes del abono líquido para el olivo se combinan con el agua y llegan más directamente a su raíz, proporcionando una nutrición equilibrada. En definitiva, se trata de que los nutrientes lleguen al olivo por medio del sistema de riego. Por tanto, el rendimiento será mayor y disminuirá la probabilidad de situaciones de estrés de la planta por carencia de algún elemento o sequía.

Abonos orgánicos para olivos

Los abonos orgánicos para olivos son un elemento indispensable para la salud del suelo de estos cultivos. Las ventajas de un abono orgánico de fondo, utilizado en los primeros ciclos, frente al estiércol o a los abonos convencionales, no sólo se observan en la campaña más inmediata, sino en la propia salud vegetal de las plantas y la calidad de la producción a largo plazo.

  • Los abonos orgánicos para olivos son menos agresivos para el suelo. Los convencionales pueden salinizar el sustrato, aumentar las sales tóxicas si son aplicados en grandes cantidades.
  • Aplicando abonos orgánicos se permite la acción de los propios microorganismos del suelo para degradar el fertilizante hasta formar compuestos solubles en agua, que el vegetal aprovecha.
  • La fertilización orgánica también favorece la proliferación de las bacterias y hongos que benefician el sueloy ayudan al mejor aprovechamiento de nutrientes por parte de la planta.
  • Los abonos orgánicos para olivos mejoran la estructura del sustrato, permiten la fijación de carbonoy favorecen la capacidad del cultivo para retener nutrientes y agua.
  • El alto contenido en materia orgánicade este fertilizante mejora de forma sustancial las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo.

El olivo prefiere los suelos fértiles con una humedad adecuada, así dará rendimientos sostenibles y altos durante muchas décadas.