Polinización y Propagación del Olivo

Polinización y Propagación del Olivo

El olivo es una especie típicamente mediterránea adaptada al clima de la zona, aunque ahora se cultiva en muchas regiones del mundo con un clima apropiado. El objetivo del agricultor es obtener la máxima producción, empleando los criterios convenientes para la polinización y propagación del olivo, reducir los costes de producción, facilitar las labores agrícolas y mejorar la recolección del fruto.

En este artículo veremos la forma de polinización y propagación del olivo, que ha ido evolucionando con el paso del tiempo, solucionando problemas e inconvenientes que han ido surgiendo.

La polinización del olivo

La polinización tienen lugar coincidiendo con la máxima floración de los olivos. En el cual el polen del olivo se deposita sobre la flor, y su germinación da lugar al desarrollo del fruto. La mayoría de las variedades de olivos son auto fértiles, lo que significa que se puede obtener fruta con un sólo un árbol.

La polinización puede ser:

  • Entomófila, este tipo de polinización dependen principalmente de insectos como abejas y abejorros. Se da en la mayoría de árboles frutales, como por ejemplo el naranjo, el cerezo, el ciruelo, el manzano o el almendro.
  • Anemófila, es un tipo de polinización que afecta al olivo, entre otros, donde depende casi exclusivamente del viento para realizar una buena polinización.

Los olivos son especies que producen una elevada cantidad de flores, lo que hace que la cantidad de polen generada sea muy alta. La dispersión de polen suele alcanzar una distancia de entre 300 y 1.000 metros, aunque se llega a detectar trazas de polen hasta a 10 km. Solo con un pequeño porcentaje de germinación se asegura una buena cosecha.

La propagación del olivo

Existen dos formas de propagación del olivo, por semilla (sexual) o vegetativa (asexual).

  • Por semilla (reproducción). El olivo, por semilla, fue la responsable de la difusión de los olivos silvestres o acebuches por toda la cuenca del Mediterráneo, de ahí su gran diversidad.
  • Vegetativa (multiplicación). Es la más utilizada, se propaga a partir de porciones o fragmentos vegetativos de la planta madre. De este tronco se obtienen una o varias plantas genéticamente iguales. Gracias a su gran capacidad regenerativa y facilidad de producir raíces, se consigue una fácil multiplicación.

Tradicionalmente, la propagación se realizaba mediante grandes estacas directamente implantadas en el terreno. Actualmente estas estacas se crían en cámaras o viveros, según variedad y condiciones de temperatura. Este sistema permite la entrada en producción un año antes y facilita la formación del árbol.